Para evaluar cómo está parada la
provincia de La Rioja en esta materia, existen tres termómetros clave a nivel
nacional que auditan la gestión pública: el Monitoreo
de Transparencia Fiscal de la ASAP, el Índice
de Transparencia Presupuestaria Provincial (ITPP) de CIPPEC y el Índice Nacional de Transparencia (INTRA).
Los resultados muestran un escenario de
contrastes: mientras la provincia destaca con buenas notas en la presentación
formal de sus presupuestos, tropieza notablemente a la hora de abrir los datos
cotidianos y digitales al ciudadano común. A continuación, desglosamos qué
evalúa cada índice, qué lugar ocupa La Rioja y cuáles son sus principales
materias pendientes.
1. El Monitoreo de
Transparencia Fiscal de la ASAP
¿Qué mide? La Asociación
Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) evalúa el
nivel de cumplimiento de las provincias respecto a los plazos legales y la
visibilidad de la información fiscal y presupuestaria (presupuesto anual, ejecuciones
de gastos y estado de la deuda pública) en los sitios web oficiales, tomando
como eje la Ley de Responsabilidad Fiscal.
El puesto de La Rioja:
En las evaluaciones más recientes, La Rioja logró posicionarse de manera
positiva en el lote superior, ubicándose entre las ocho jurisdicciones
del país con "alto nivel de cumplimiento". Esto significa
que el Ministerio de Hacienda provincial publica a término la estructura macro
de sus finanzas, las metas financieras y el comportamiento de sus pasivos.
El punto débil:
El organismo evaluador fue tajante al señalar el único pero para alcanzar el
puntaje ideal: la falta de publicación detallada y
actualizada sobre la planta de personal del Estado.
2. El Índice de
Transparencia Presupuestaria Provincial (ITPP) de CIPPEC
¿Qué mide? El Centro de
Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC)
elabora este índice desde hace más de una década. Su matriz simula de forma
directa el ejercicio que haría cualquier ciudadano que ingresa a la web oficial
para buscar datos. Evalúa la cantidad, el nivel de desagregación y el rezago
(el retraso temporal) con el que se publica la información en cuatro bloques:
Presupuesto, Ejecución, Recursos y Divulgación.
El puesto de La Rioja:
Históricamente, el ITPP ha mostrado un proceso de convergencia donde la mayoría
de las provincias argentinas estabilizaron sus promedios alrededor de los 7.8 puntos sobre 10. La Rioja acompaña esta
tendencia general mostrando cumplimiento en la divulgación de las leyes de presupuesto
y la recaudación de recursos, con una nota de 7.7
El punto débil:
El gran desafío riojano según los criterios de CIPPEC radica en la accesibilidad real, para el presupuesto ciudadano e información
de transferencias a Municipios . Aunque la información macro está
disponible, los formatos no siempre son abiertos (por ejemplo, documentos en
PDF no procesables en lugar de bases de datos) y la actualización de las
ejecuciones de gastos en tiempo real suele mostrar baches, lo que dificulta una
auditoría.
3. El Índice Nacional
de Transparencia (INTRA)
¿Qué mide? Desarrollado por la
Fundación Poder Ciudadano y la red de periodismo de investigación Ruido, el INTRA va más allá de los papeles contables
del presupuesto. Este índice evalúa las condiciones de acceso ciudadano a los
datos de la administración del Poder Ejecutivo enfocándose en tres áreas: Ética
Pública (declaraciones juradas, nepotismo, canales anticorrupción), Compras y
Licitaciones, y Mecanismos de Acceso a la Información.
El puesto de La Rioja:
Aquí es donde la provincia encuentra su peor desempeño. Con una calificación
del 46,9%, La Rioja quedó relegada a la categoría de "Transparencia Moderada", ubicándose en la
mitad inferior de la tabla general del país y evidenciando que las facilidades para
el ciudadano común están lejos de ser óptimas.
Los puntos débiles:
El INTRA desnudó las deudas estructurales más profundas de la administración
riojana:
·
Corrupción: Corrupción: La
provincia obtuvo un aplazo absoluto en esta materia. El Poder Ejecutivo no
cuenta con un organismo específico destinado a combatir los ilícitos, carece de
un portal web de integridad pública y no provee ninguna herramienta digital o
canal oficial para que la ciudadanía pueda denunciar de forma remota presuntos
casos de corrupción.
·
Opacidad en contratación pública:
No se ofrece un acceso centralizado, claro, detallado y amigable a los
registros de compras directas y licitaciones llevadas a cabo por el Poder
Ejecutivo.
·
Nóminas ocultas:
Coincidiendo con la advertencia de la ASAP resalta la alarmante ausencia de
listas completas y actualizadas del personal público que compone la estructura
estatal.
El diagnóstico que arroja la combinación
de la ASAP, CIPPEC y el INTRA es sumamente claro. La Rioja cuenta con un
aparato administrativo capaz de cumplir con las FORMAS de los requerimientos
fiscales legales. Sin embargo, falla significativamente cuando se evalúa la
transparencia desde la perspectiva del ciudadano de a pie.
Para dejar atrás la categoría de
transparencia moderada y consolidarse como un distrito verdaderamente abierto,
la provincia debe digitalizar sus mecanismos de solicitud de información,
levantar el secreto sobre las contrataciones, transparentar la nómina de su
empleo público y crear las herramientas para combatir la corrupción. Cumplir
con los organismos técnicos es un buen primer paso, pero la verdadera
transparencia se valida cuando cualquier riojano puede auditar las decisiones de
quienes lo gobiernan.

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